La Junta Central Electoral, luego de un profundo y riguroso proceso de análisis, evaluación y revisión legal y técnica de la actual cédula de identidad y la cédula de identidad electoral, ha decidido llevar a cabo un proceso de cambio de estos documentos. Se trata de un proyecto de Estado que impacta la identidad y, por ende, nuestra soberanía y que se está llevando a cabo en estricto cumplimiento de la ley y bajo los más elevados estándares de transparencia e integridad. En cuanto al aspecto económico y los recursos que conlleva la implementación de un proceso como ese, la JCE ha realizado una planificación con el fin de dotar a la ciudadanía de un documento de identidad, seguro y que tenga durabilidad más allá de diez años.